Creo que ese es el día en que el corazón se te termina de romper. Para algunos es una fecha especial, por ejemplo, cuando esperas que te llame por navidad o por año nuevo, pero esa llamada no llega. O algún mensaje por tu cumpleaños. Pero no llegan.
A veces ese día algo más mundano. Como el día que vas a algún lugar que solían frecuentar y no te encuentras con esa persona. O el día en que pides una pizza del lugar del que siempre pedían juntos, la del rimbombante nombre italiano que parece un trabalenguas, pero que sabe a dioses y tiene nombres fifirifis para sus pizzas… o peor, números.
Y mientras haces el pedido piensas «pues bueno, me tocará aprender a pedir esto a pesar de que ya no estás». Luego lo recibes y mientras subes las escaleras empiezas a tenerle miedo a cómo se va a sentir ese sabor en tu boca. Y sientes toda la ansiedad y el miedo a soltar. Y en ese momento sientes como todo se rompe.
The only way, is through.
– un gran amigo.
Ese es el fin del fin. El día en que todo realmente termina. El día en que aceptas. Quisiera pensar que el duelo tiene un final marcado. Que fuera una línea de meta que cruzas una vez y todo súbitamente cambia. Pero en realidad es más como una canción que termina en fade out. Uno muy lento. Demasiado lento.
