Siempre le he tenido pavor a no entender los protocolos. Los protocolos para mi son un montón de líneas pintadas en el piso que todo el mundo ve menos yo. Pero tengo esta sensación de que cada vez que cruzo una de esas líneas hay una voz en mi cabeza gritando “¡¿PERO NO VES LA LÍNEA?!”.
Amiguito, no, no la veo.
Estoy seguro que todo regresa a la primera vez que me metieron a una «cancha» a jugar fútbol, me imagino que a los 3 o 4 años, o antes, no lo se, en algún jardín o parque cerca de mi casa. Tengo este vago recuerdo de entrar a esa cancha imaginaria a jugar, agarrar la pelota de fútbol con las manos y que alguien me grité de lejos: “¡¡NOOOOOO, CON LA MANO NOOOOOOO!!”.
Ah ya… bueno… entiendo.
Y luego pateas la pelota un rato. Y luego ves a alguien que usa sus manos y piensas: “ah ya, creo que ya se puede”. Y vuelves a usar las manos.
“¡¡NOOOOOOO, CON LA MANO NOOOOOOOO!!”
Pero si… yo acabo de ver a alguien… porque él sí… y yo… no entiendo.
“¡EL ES EL ARQUERO!”
Ok… no se que es un arquero… supongo que es el niño que se para al final de la cancha. Me voy a parar al final de la cancha para poder… “¡¡NOOOOOOOOOOO ANDA PATEA!!”
Ok, ok.
Sigues pateando la pelota. Ves a otra persona a un lado del jardín sostener la pelota con la mano, levantarla por sobre su cabeza y tirársela a los demás niños al centro de la “cancha”.
Ya… seguro ahora sí es la parte del juego en que se puede.
Así que vas y repites lo que acabas de ver.
“¡¡¡NOOOOOOO, CON LA MANO NOOOOOOO POR LA PTM!!!!”
Pero… no entiendo, si él acaba de… “¡ES QUE LA PELOTA HA SALIDO!”
¿Salido de dónde?
“¡¡LA PELOTA HA SALIDO DE LA CANCHA!!”
QUE CANCHA SI ESTO ES UN JARDÍN
Y EN UN JARDÍN… NO HAY UNA SOLA PUTA LÍNEA.
Claramente no veo las líneas que para todos los demás parecen estar clarmente pintadas.
Y ya ni te digo lo que me costó entender que cuernos era un “offside”.

